DIPLOMACIA EN EL SUR: LECCIONES DE RESISTENCIA…AL APRENDIZAJE O LA ARROGANCIA DE QUERER SER DIFERENTE

Uno de los aspectos más interesantes de la nueva economía institucional es la importancia que se le da al proceso de aprendizaje individual y social. Autores como Robert Axelrod o Douglass North han profundizado en el tema de cómo aprendemos los humanos y han encontrado que, en general, a partir de unos modelos mentales, interpretamos los estímulos externos y, si estos no son consistentes con lo observado o si fallan en la explicación, tendemos a cambiarlos. Sin embargo, esta posición no explica la razón por la cual, a pesar de los errores o de lo inútil de ciertas acciones, algunos individuos – o sociedades – siguen intentándolas eternamente. Es decir, por qué se anclan.  

Recordé estos planteamientos  – y sus límites – a propósito de la realización de la III Cumbre África – América del Sur (ASA) que está teniendo lugar en estos momentos en Guinea Ecuatorial. En teoría, la idea es fortalecer los vínculos entre las dos regiones, aumentar los intercambios y consolidar los proyectos de cooperación sur – sur. Los tres objetivos suenan muy bien, muy realizables. Sin embargo, cuando se mira un poco más a profundidad, es claro que estos, como muchos en el pasado, quedarán en el plano del discurso, algo muy propio de nuestras regiones.

Encuentro cuatro razones para pensar que esta reunión es algo más de lo mismo. Primero, los mandatarios asistentes y sus comitivas. La mayoría de ellos han estado al frente de sus países – o han formado parte de sus gobiernos – por muchos años, incluso décadas, sin haber cumplido sus promesas de desarrollo o de mayor relacionamiento con sus pares en el sur. Acá no estoy hablando del concepto de democracia que, seguramente, muchos dirán que es relativo para estas regiones y que un personaje como Obiang Nguema, por poner solo un ejemplo, anfitrión de la cumbre actual, y quien está en el poder desde 1979, ha sido buen presidente y por eso merece la reelección hasta cuando él desee…como Rafael Correa (¡quien ha construido carreteras!) o Evo Morales o Hugo Chávez. Al fin y al cabo, la democracia de estas regiones es diferente.

Pero, les decía, de democracia no estoy hablando. Lo que quiero decir es que cómo se puede pensar que esta vez va a ser diferente si los que asistirán a la reunión de alto nivel de hoy, 22 de febrero, son los mismos que han asistido a, por lo menos, cientos de reuniones semejantes sin cumplir ninguno de los objetivos planteados. Por esta razón, esta debe ser una reunión de muchas para estos personajes, nada más.

Un segundo elemento es el discursivo (los modelos mentales que se reflejan, para ser más explícito). Revisando los discursos y algunas de las noticias relacionadas en medios cubanos o venezolanos se repiten, como siempre en cada reunión posible en el ámbito internacional, términos como colonización, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, explotación, etc., etc. En este sentido, la Cumbre ASA, como la de los No Alineados, las de CELAC, las de UNASUR, etc., se han convertido en una especie de muros de lamentos: un escenario de algunos días para que los líderes de los países pobres del mundo se reúnan y puedan expresar su impotencia y su resentimiento por la situación en la que se encuentran que, al fin y al cabo, es culpa de todo el mundo (sobre todo de los países ricos), menos de ellos mismos.

Un tercer elemento es el de la concentración de temas. Es decir, hasta ahora son casi los mismos mandatarios de hace años, con los mismos planteamientos en contra de lo existente y sin mayor capacidad propositiva, pero además, deciden que, en esta ocasión, van a avanzar en, tan solo, los siguientes aspectos: comercio, inversiones, turismo, energía, transporte, infraestructura, ciencia y tecnología, además de estrategias comunes para la paz y seguridad global. Si entre los lamentos y las actividades culturales (exposiciones de arte, muestras de películas, etc.) tienen tiempo, prácticamente, solucionarán todos sus problemas…en conjunto. Este es una característica recurrente en estas regiones. Para casi todos los procesos de integración (desde la CAN y Mercosur hasta la CELAC) o los foros de diálogo (ASA es uno de estos), se plantean decenas de objetivos en áreas tan diversas que, aunque suenan muy bien, es imposible abordarlos todos.

Por estas razones, los ejercicios de las cumbres de alto nivel entre países no desarrollados no logran nada. Pareciera que la idea fuera crear un tipo de grupo de apoyo, como los de Alcohólicos Anónimos, solo que en este caso la idea no es mejorar, sino convencerse mutuamente que están haciendo las cosas bien, para seguir haciéndolas mal. Por eso me atrevería a decir que, observando estos ejercicios de la diplomacia sur – sur, se podrían encontrar muchas pistas para avanzar en la comprensión de por qué y cómo los seres humanos se resisten a aprender (esto es, a cambiar sus modelos mentales), a pesar de que éstos nunca les han permitido comprender su contexto y, lo que es más grave, resolver sus problemas de pobreza y exclusión.  Sin embargo, tal vez, el proceso de aprendizaje y estas cumbres son como la democracia: en estas regiones funcionan diferente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: